Corría el año 1.997 cuando unos extraños palomos gigantes se posaron y picotearon por las calles de Cádiz. La chirigota “De plaza en plaza” de José Guerrero Roldán, el Yuyu, con música de Paco Rosado, se quedó en semifinales, aunque muchos piensan que debió llegar más lejos. Ahí van, recién salidos del palomar:

Por las mañanas
yo salgo con mis polluelos
y desayuno todo lo que haya
‘tirao’ en el suelo.
Y el otro día estaba picando con tanta prisa
que, casi sin darme cuenta,
piqué una piedra de grifa.
Con el morazo me fui ‘pa’ casa volando
y en el pollete mi palomita estaba esperando.

¿De dónde vienes
que llevo aquí esperándote un rato?
Vengo de la Plaza España,
de echarle cojones a un gato.
¿Y los niños donde están, que tanto tardan?
Los niños han ‘picao’ un tripi
y están los cinco ‘caios’ de espaldas.
Pues ya te puedes volver
allí de nuevo,
que cada uno de esos niños a tu mujer
le ha ‘costao’ un huevo.

Volví de nuevo a la plaza
y alguien gritó “¿Killo tú que ‘dise’?”
y estaban los cinco pollos
dándole piñas a dos caniches.
Los tuve que separar
y uno de los perros me dio un buen curro.
Y ya desde aquel diíta
cuando queremos desayunar…
vamos a por churros.

En una información
que vimos en el diario
se demuestra, sin duda,
que el gaditano es muy solidario.

Somos la capital, a nivel mundial
donde hay más donantes,
por lo visto damos muchos riñones
‘pa’ los trasplantes.

Y dicen los doctores
que los riñones de un gaditano,
siempre son los mejores del mundo entero
‘pa’ trasplantarlos
porque nuestros riñones están como nuevos
de no doblarlos.

Qué no darías tú
por se un palomo
y surcar el cielo.
Qué no darías tú
por tener dos alas
y alzar el vuelo.
Lo mismo que yo daría
por una mano
cuando me pica un huevo.

Yo no veo justo
que congelen el salario
a los currantes
y en especial a los funcionarios,
porque ellos sufren
cuando nosotros los criticamos.
Y no es que trabajen poco,
es que nunca los dejamos.

Como comienzan
muy temprano su jornada,
al cuarto hora van por café
y por media tostada.
Y el camarero
con unos huevos que los pisa,
los atiende a las tres horas,
sin ver que ellos tienen prisa.

Se ponen a trabajar
como los mulos,
y llega a la ventanilla
un viejecito dando por culo:
“arrégleme este papel
que es ‘pa’ mi hermano”
y molesta al funcionario
que está rascándose el ‘cayetano’.
Y luego llega una vieja
contando cosas de melodrama,
en el preciso momento
en que esta ‘líao’ con un crucigrama.
A la una su tapita
para coger, de nuevo, energía
y cuando vuelve al trabajo ya son las tres, mira tú qué plan…
se le ha ido el día

Una muchacha quedó embarazada un día
y fue a su médico para hacerse una ecografía.
Y el ginecólogo que la vio le dijo con guasa:
“aquí no hay una criatura, lo que hay es media comparsa”.

Durante el parto, la subieron en el potro,
mientras la pobre largaba un niño detrás de otro.
Y una enfermera le dijo a otra “yo te prometo
que esto no parece un chocho, esto es la boca del metro.

Los fueron a bautizar el día quince,
y de tanto mojar niños al pobre cura le dio un desguince.
El cura dijo al papá, en voz bajita:
“ten cuidado ‘pisha’ mía y no vayas a ir por la parejita”.

Los niños comen pechuga, su pez espada y su sandía,
el padre cobra muy poco y su parienta le dijo un día:
“yo voy a comprar un décimo en Navidad ‘pa’ el sorteo del Niño”.
“Carmela no compres ‘na’ que con la ruina que tienes tú…
te toca el Niño”.

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